El Cairo, una gran ciudad ajetreada, llena de contrastes, movimiento, olores exóticos, bazares y mezquitas magníficas. El Nilo pasa por ella  silencioso, con las falucas y barcos. A 5 kilómetros de la ciudad, las Pirámides aparecen junto a la  tranquila Esfinge.

He estado dos veces en Egipto y lógicamente en el Cairo, con un periodo de 16 años entre un viaje y otro.  Ambos viajes magníficos , se nota el crecimiento de la ciudad en el segundo viaje.

Comenzamos la ventura desde Luxor, en el vuelo de las 20:00 horas hacia El Cairo, llegamos en un par de horas y nos vamos directos al hotel Conrad, cenamos algo allí mismo y nos vamos a dormir.

Son las 7 de la mañana, un buen desayuno y nos vamos a la Mezquita de Alabastro.

La Mezquita de Mehmet Alí Pasha, la Mezquita de Alabastro

Llamada así porque su fachada es de Alabastro, la Mezquita de Mehmet Alí Pasha, en la parte alta de la Ciudadela de El Cairo. Construida entre 1830 y 1848. La mezquita más grande de Egipto de la primera mitad del siglo XIX y la más alta por sus minaretes.  Erigida en memoria de  Tusun Pasha, el hijo mayor de Mehmet Alí (gobernador otomano de la época). La construyeron siguiendo el modelo de las mezquitas otomanas, con una planta rectangular cubierta por una gran cúpula central y varias semi cúpulas enmarcadas por dos delicados alminares.

Accedemos a ella por el patio rectangular, un curioso reloj llama la atención, al parecer fue un regalo que hizo Luis Felipe de Francia a cambio del obelisco que se colocó en la Plaza de la Concordia de París, el reloj no funcionó nunca.

Nos descalzamos y nos cubrimos el pelo para entrar. Su extensa sala bellamente decorada con mosaicos e incrustaciones de piedras preciosas contrastan con las alfombras; las típicas lámparas de farolillos de cristal iluminan la sala. En esta mezquita no se reza debido a que está la tumba de Mehmet Alí Pasha, que se encontraba en la parte central del patio en un sarcófago en mármol de carrara, la trasladaron al interior del templo. Nos explican, que según sus creencias,  en sus oraciones se dirigen directamente a su Dios, y si hay alguna tumba, ésta puede interferir en los rezos. 

En las mezquitas en las que se reza, los hombres se ponen en la parte delantera de la mezquita, y las mujeres detrás, ya que tienen totalmente prohibido mirarlas mientras se reza, y de ésta manera evitan posibles miradas.

Las vistas del Cairo desde la mezquita son impresionantes.



El Museo de El Cairo, Museo Egipcio

Continuamos al Museo de El Cairo, aunque realmente se llama Museo Egipcio. Situado en la Plaza Tarhir en el centro de la ciudad. Custodia la mayor colección de objetos de la época del  Antiguo Egipto posee más de 136.000 objetos clasificados de diferentes épocas de la historia egipcia: Tinita, Imperio Antiguo, Imperio Medio, Imperio Nuevo, Tercer Período Intermedio, Tardío, Helenístico y Romano, sobresaliendo de otros museos no solo por la cantidad, sino también por la importancia de muchos de ellos. 

En la planta baja hay una gran colección de papiros en griego, latín, egipcio antiguo y árabe de los últimos dos milenios; además de estatuas, pinturas y sarcófagos de los Imperios Antiguo, Medio y Nuevo encontrados en el Valle de los Reyes. Admirando las colosales estatuas de Amenhotep III y Tiyi de 36 metros de altura en la primera sala nos dirigimos, subiendo por la gran escalera al piso superior a la sala del tesoro, al Tesoro de Tutankamón.

Tesoro de Tutankamon, museo de El Cairo

1922, Howard Carter descubría en el Valle de los Reyes la tumba de Tutankamon, bajo los restos de las viviendas de los trabajadores de la época ramésida (periodo histórico que comprende las dinastías XIX y XX se le suele denominar época ramésida, por el nombre de sus más importantes faraones).

Como dato curioso, Carter consiguió fotografiar algunas ofrendas florales que se desintegraron al tocarlas; según wikipedia.

Maravillados con la Máscara de Oro de Tutankamón en el centro de la sala, observándola con detalle, de oro macizo con incrustaciones de vidrio y piedras preciosas, los vivaces ojos están hechos de cuarzo brillante, y las pupilas de obsidiana. Sobre el nemes, el tocado funerario a rayas, destacan el buitre y la cobra, símbolos del Alto y el Bajo Egipto.

Cerca de la máscara, el templete canópico (donde guardaban las vísceras del difunto), arropado por las diosas protectoras Isis, Nephthys, Neith y Selkis, contenía el cofre de alabastro con los cuatro vasos canopes donde se guardaban las entrañas del faraón. Nadie se podía acercar al arca canópica sin ser desafiado por Anubis, el dios chacal guardián de las tumbas egipcias. Una estatua del Dios cubierta por un lienzo de  lino en alerta estaba montada sobre un arca con forma de tumba

El Trono Real de Tutankamón o Trono ceremonial, fue elaborado por artistas egipcios, formaba parte del ajuar funerario de la tumba del faraón. En oro laminado con imágenes en sobrerrelieve del Faraón y su esposa en actitud íntima, donde la reina se inclina en actitud protectora y afectuosa junto al rey.

Carro de guerra del Faraón lo encontraron desmontado en su tumba, el armazón compuesto por listones de madera doblados, y la carrocería de madera estucada y recubierta de pan de oro; el suelo está formado por un entramado de correas de cuero

Estatua  nubia en madera dorada que custodiaba la tumba de Tutankamón

Hay un gran número de objetos en los sótanos del museo por documentar, incluidos algunos de unas 600 tumbas, debido a la falta de espacio en el museo. Las autoridades planearon la construcción de un nuevo museo, y el pasado 4 de abril del 2021 lo inauguraron. El Nuevo Museo llamado El Gran Museo Egipcio en la zona de Giza a unos 20 km de las Pirámides, trasladando las 20 momias reales y el Tesoro de Tutankamon a este nuevo museo.

Nuevo Museo, El Gran Museo Egipcio, Giza, El Cairo

A unos 4 km del Museo nos espera  el bazar  Jan el-Jalili , en árarabe خان الخليلي  (en inglés han el khalili), podemos ir caminando o con un taxi, optamos por el taxi.

Jan El-Jalili

Caminamos por su laberinto de callejuelas repletas de todo tipo de tiendas, oliendo a especias, dulces egipcios, café, té  y a shisa (similar a la de una botella de vidrio, un tubo de metal alargado, y en la parte de arriba  una pieza de barro con orificios, cazoleta, en la cual se coloca el tabaco aromático y encima de este el carbón. Por otro espacio del cuello de la botella se ponen unas boquillas que no llegan a tocar el agua).

Telas, perfumes, joyas, artesanía, lámparas, papiros, alfombras y un sinfín de artículos preciosos con los que regatear y llevarnos un o varios preciosos recuerdos del bazar. Sentados  en el café fishawi conocido como el café de los espejos debido a su decoración y abierto las 24 horas del día desde hace 200 años, y con un delicioso té egipcio con menta, descansamos un rato observando el ajetreo del bazar y disfrutando del ambiente. 

Los orígenes del bazar se remontan a 1382, cuando el emir  Dyaharks el-Jalili construyó un gran caravasar o jan (lugar con posadas con estancias para los animales donde las caravanas que hacían largo viajes por comercio, peregrinación u otros motivos podían pernoctar y descansar), este caravasar todavía existe, entre la angosta calle de Sikka Jan el-Jalili y Badestan.

Muy cerca del Jalili esta la Ciudad de los Muertos a unos 10 minutos, nos acercamos a verla. Una necrópolis árabe con el cementerio situado debajo de las colinas Mokattam .

La Ciudad de los Muertos, El’arafa

Los cairotas, y la mayoría de los egipcios, lo llaman el’arafa (el cementerio)

Se trata de una red de tumbas de 6,4 km de largo con  estructuras como Mausoleos, donde algunas personas viven y trabajan entre las tumbas. Un barrio más que modesto en donde las casas comparten su espacio con las tumbas y las sepulturas, un lugar insólito, en dónde los vivos pasan su día a día con los muertos como una rutina más. Algunos residen aquí para estar cerca de los antepasados, que van desde recientes a los de antiguo linaje; otros simplemente por motivos económicos.

Un hombre de una de las casas nos invita a asomarnos a su vivienda, pasamos por el patio con su tumba, la entrada con un gran arco da acceso al salón por una envejecida puerta verde y por lo que parece casi toda la casa excepto el baño, en fin, resulta interesante ver cómo viven otras personas. El contraste a sólo  unos 30 minutos de la zona nueva repleta de grandes edificios.

Esta noche cenamos una barbacoa típica egipcia en una jaima y veremos un espectáculo de sufís.

Descansamos un rato en el hotel, nos refrescamos y nos vamos a la jaima. Pollo, verduras, diversas salsas muchas picantes, ensaladas y buffet de postres.

Antes de ir a Giza, nos acercamos al Barrio Qasr al-Sham.

Qasr al-Sham, el Barrio Copto

Conocido como Barrio Copto. Los coptos eran los egipcios autóctonos, los habitantes que vivían en el Cairo antes de la llegada de los árabes.  Copto se designa a los egipcios cristianos.

El barrio se encuentra en el mismo sitio que las antiguas murallas de la fortaleza de Babilonia.

En las calles del barrio podemos ver la cantidad de historia cristiana, que permanece mezclada con la judía, ya que el Evangelio dice que fue en este barrio donde vivió María y José cuando les exiliaron a Egipto.

Barrio Copto El Cairo

En la sinagoga Ben Ezra, llamada Sinagoga El-Geniza, construida sobre otra que había romana, vemos un pequeño pozo donde se cree que fue encontrado Moisés. En los alrededores de la sinagoga, varias criptas con pozos, que según cuentan los visitaba María.

Construida sobre una de las puertas de la fortaleza romana, la Iglesia colgante como se la conoce popularmente, quizá  la más famosa del  Barrio Copto.  Al-Moallaqa  su verdadero nombre, con una exquisita decoración, el altar de mármol, y otros siete altares con 110 iconos; el púlpito del siglo V de la iglesia conserva sus 15 columna originales.

En el barrio hay otras iglesias y sinagogas interesantes para visitar como la Iglesia de Santa Bárbara o la de San Jorge, nosotros nos vamos a Giza.

Giza, Las Pirámides

15 años han pasado desde el primer viaje, ¡como ha creció la ciudad! está prácticamente a 500 metros de las Pirámides, ha perdido un poco de encanto, el que las Pirámides estuvieran prácticamente en mitad del desierto era más auténtico.

Pirámides de Giza

¿Qué es eso que están construyendo? Preguntamos al guía, un nuevo museo egipcio que están haciendo, nos dice.

Nos dirigimos a la Pirámide de Kefrén para entrar en ella ( la única de las tres de Giza a la que se puede entrar). Un pequeño pasadizo oscuro por el que vamos agachados, bajando, subiendo, bajando de nuevo, algunas personas se dan la vuelta para salir, solo en la parte final del trayecto, el pasadizo es más alto, llegamos a una gran sala muy alta, la cámara funeraria, con un sarcófago vacio de piedra en el centro.  El calor es insoportable, es un poco  claustrofóbico y no huele bien que digamos, en la sala no hay tomas de aire. Salimos por otro pasadizo.

La Pirámide de Jafra ( Kefrén es su nombre en griego), unos metros más pequeña que la de Keops, y construida más tarde, con una estructura más simple y sólo dos pasadizos uno superior (por el que hemos entrado) y otro subterráneo, ambos conducen a la cámara funeraria.  Una sala que no se sabe su función en el pasadizo subterráneo, sigue dando origen a muchas hipótesis. Tampoco se sabe si ese sarcófago es el de Kefrén.

Junto a ella, la Gran Pirámide, la de Keops. Construida con dos millones y medio de bloques de piedra, con una pendiente perfecta y una cúspide de 76 grados. 146 metros de altura y 230 metros la base de cada lado. Construida bajo las órdenes del faraón Keops. Estudios arqueológicos y de investigación con cámaras infrarrojas han concluido que en el interior de la pirámide hay varias cámaras en las que hay hasta 6 grados de diferencia de unas a otras. En el siglo IX califa Abdullah al-Manun ordenó abrir un túnel para acceder a los tesoros, pero no encontraron ninguno. Según el historiador Estrabón el verdadero acceso a la pirámide está escondido en una piedra secreta que se puede desplazar con un perno.

Pirámide de Keops, la Gran Pirámide

Micerinos, la tercera y la más pequeña de las Pirámides. 66 metros de alto y 108 de base. Conocida en su época como la Pirámide Divina. En las exploraciones de la pirámide encontraron un sarcófago de basalto con una momia, pero no era del faraón  Micerino para la que se construyó la pirámide, era otro personaje importante de la época. También se creer que esconde valiosos tesoros.

Pirámide de Micerinos

Un más que divertido paseo en camello antes de ir a ver la Esfinge.

La Esfinge

70 metros de longitud y 20 de altura, esculpida en un montículo de  piedra caliza. Realmente fascinante, su quietud  y calma casi imponen una reverencia. Sea lo que sea que guarde e imperturbable desde tiempos más que remotos es sencillamente magnifica.

Antiguamente los coptos la llamaban Abu el-Hol ‘Padre del Terror’, por la expresión copta bel-hit, que se aplica a quien manifiesta su inteligencia en los ojos y que traduce la denominación egipcia hu o ju, que significa ‘el guardián’ o ‘vigilante’.

La cabeza podría representar a Kefrén con cuerpo de león. En su tiempo  estaba pintada: rojo el cuerpo y la cara, y el nemes que cubría la cabeza con rayas amarillas y azules.

Perfectamente alineada con la Pirámide de Kefrén y construida con la misma piedra caliza que la dicha pirámide. Una inscripción en su pata izquierda del 166 d.C. puede indicar que la Esfinge la construyeron después de las pirámides; aunque no está del todo claro ya le faltan algunas líneas del final de la inscripción.

Regresamos a la zona moderna de El Cairo, donde se encuentran la gran mayoría de los hoteles, grandes edificios, puentes que cruzar en Nilo, damos un paseo por allí y cenamos en el restaurante Paprika,
1129 Corniche El Nile El Cairo, cocina típica egipcia muy bien servida.

Cruzar la calle

En el centro del El Cairo prácticamente no hay semáforos ,y los pasos de cebra, mmmm eso que será, los vehículos van a su ritmo y como les apetece, vamos a cruzar la calle, no hace falta mirar ambos lados, continuamente están pasando, primer pie en la carretera, risas, segundo pie en la carretera, aún más risas, esperamos a que los vehículos estén a una cierta distancia, empezamos a cruzar, y absolutamente todos los vehículos paran casi en seco; así es como se cruza la calle en El Cairo, es casi una práctica de confianza, por así decirlo.

Terminamos con un poco de música egipcia

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3 comentarios

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  1. Un gran reportaje de un lugar maravilloso y misterioso que poco a poco se va sabiendo de la época de los faraones . Magnífico tesoro el de Tutankamóm. Explendido viaje por el Nilo. Gracias por este reportaje.

  2. Bellísimo exótico y caótico también 😊 El Cairo. Pero hay que ir conocerlo y navegar por ese Nilo tan sugerente tan especial. Sus colores y olores nunca se olvidan. Gracias por este reportaje tan fantástico.👌🤩🌟🌟🌟💫