COPENHAGUE, el bienestar de las pequeñas cosas de la vida
Llegué a Copenhague tras pasar 6 días en las Islas Feroe. El vuelo desde Vágar son un par de horas. Unos días en una ciudad que me sorprendió gratamente, una ciudad llena de historia y con un encanto muy acogedor. La filosofía de vida de los daneses llamada Hyyge impregna el ambiente y se nota continuamente en la gente. Copenhague, el bienestar de las pequeñas cosas de la vida.

Un paseo por la historia de Copenhague
Copenhague solo era una aldea de pescadores. Alrededor del 1.160, al Obispo de Roskilde, Absalón, le encomendó el monarca Valdemar I, la tarea de levantar una fortaleza en la costa este que protegiera el tráfico comercial marítimo del Estrecho de Øresund, costa de la isla de Sealandia; lo que convirtió a la aldea en un importante puerto comercial para el norte de Alemania y Escandinavi Absalón y sus sucesores fueron construyendo y en 1.254 la aldea pasó a ser una ciudad.
Debido al aumento de población, se vieron obligados a construir murallas defensivas para evitar las conquistas de las naciones vecinas, siglo XIII. Sus torres, gruesos muros y fosos consiguieron defenderla de la Liga Hanseática, una federación comercial y defensiva de comerciantes alemanes en el mar Báltico.
La Alianza del Norte, conocida como la Unión del Kalmar, realizada por la Reina Margarita I en 1937, harta de los continuos ataques, unión a Dinamarca, Suecia y Noruega, hasta 1523 año en que se disolvió.
Eric de Pomerania, rey de Dinamarca, Noruega y Suecia, asume en control de Copenhague en 1416, y al perder la autonomía, la ciudad pasó a ser parte del Reino de Dinamarca.
El Rey Christian I coronado primer monarca de la Dinastía Oldenborg en 1449, tuvo un gran dominio en Dinamarca hasta 1863.
Con el Rey Christian IV en 1596, la ciudad tuvo un gran desarrollo, construyendo barrios, parques y ampliando las murallas. El castillo de Frederiksborg, el Observatorio, el Palacio de Rosenborg, entre otros grandes edificios, pertenecen a esta época; que también pudo ver prosperar el comercio marítimo colocando a Copenhague en un centro comercial europeo.
En 1658/59 Suecia asedia de nuevo la ciudad.
La terrible peste bubónica de 1711, merma a gran parte de la población.
Dos tremendos incendios en 1728 y 1795, destruyen prácticamente toda Copenhague. En el siglo XVIII se fue reconstruyendo la ciudad incluyendo edificios como el Hospital Real Rey Frederick, público y gratuito.
Durante las Guerras Napoleónicas, los bombardeos de los ingleses, destruyendo de nuevo casi toda la ciudad. Un largo periodo de pobreza y el colapso de la banca, 1813, así Noruega quedó unida a Dinamarca. Una turbulenta época en la que, por raro que parezca, se progresó muchísimo en las ciencias y el arte.
Fue a partir de 1830 cuando tanto Copenhague como todo el país, se empezó a recuperar económicamente creando nuevas zonas urbanísticas como los famosos jardines Tivoli en 1843, solo 4 años después, la famosísima cervecería Carlsberg fue fundada.
Durante la Segunda Guerra Mundial, fue ocupada por los nazis y objetivo de los bombardeos de los aliados. Una vez más, la ciudad se fue recuperando tras la guerra.


En 2008 Copenhague consigue el primer puesto en las ciudades con mayor calidad de vida, y en 2010 la declararon La mejor ciudad del mundo para vivir.
Explorando Copenhague
Cosmopolita, moderna y tranquila, una ciudad repleta de bicicletas circulando por sus calles y donde sus habitantes te acogen con una amable sonrisa.
La mejor manera de recorrer Copenhague es caminando, así que partiendo desde el hotel Cabinn City en la calle Mitchellsgade y mapa en mano, me dispongo a explorar toda la ciudad.
Nyhavn
Bajo por la calle del alojamiento hasta la avenida Polititavert, y de ahí continuo bajando hasta Kalvebod Brygge en donde giro a la izquierda para seguir caminando junto al canal, lleno de vida en este momento, barcos de paseo de turistas, otros de los locales, alguno celebrando alguna fiesta, kayaks, incluso algún valiente dándose un chapuzón en el gélido mar Báltico. Un poco más adelante observo una especie de pasarelas de madera sobre el agua, una de ellas es un alto tobogán, se trata de Kalvebod Bolge, que significa la ola de Kalvebod, una prolongación de paseo marítimo Kalvedbod Brygge, un lugar que ofrece actividades acuáticas, kayaks para pasear por los canales, y pequeñas piscinas abiertas las 24 del día durante todo el año.



Continuo recto hasta llegar al Museo Nacional Danés de Fotografía y frente al mismo el bonito edificio de la Biblioteca Real Danesa, unos metros más y llego al puente levadizo Knippelsbro, construido en el siglo XVII por primera vez, desde entonces ha experimentado varias modificaciones evolucionando desde su estructura original de madera hasta el impresionante puente actual. Hay una pequeña acera peatonal para pasar por debajo, una vez al otro lado y casi en la misma curva observo un restaurante que me llama la atención, y al que mañana o pasado iré.


Prosigo junto al canal por Havnepromanade hasta el puente peatonal y de bicis Inderhavnsbro, giro a la derecha y las coloridas casas de Nyhavn aparecen.
Vibrante y llena de color como un cuadro de Van Gogh, camino admirando los antiguos petit hôtels convertidos en bonitos y acogedores restaurantes y cafés.
Sentada en la terraza de Skipperkroen, junto a la estufa, la música de guitarra de un artista callejero acompaña mientras decido que tomar.
Tras el salmón y mientras saboreo un delicioso capuchino, permanezco allí un buen rato.


Nota: en Copenhague el peatón que cruza el paso de peatones con el semáforo en rojo y es pillado por la policía son unos 100€ de multa.
La historia de la calle más especial de Copenhague
Principios del siglo XVII, el Rey Christian V, ordena la construcción del Canal de Nyhavn para el desembarco de mercancías y pasajeros, 1971.
Excavado por los prisioneros de guerra suecos de la guerra de 1658-1660 sueco-danesa.
Durante años fue un lugar lleno de burdeles y tabernas donde los marineros gastaban su dinero.
Justo en frente vivían los más adinerados, se conoce como la zona sombría ya que nunca da el sol en la fachada. La gente que vivía en esta calle se quejaba de las continuas juergas de los marineros, y finalmente trasladaron la zona roja al barrio de Vesterbro, actualmente donde están los jardines Tivoli y la Estación Central de Tren.
Los petit hôtels y las tabernas quedaron en desuso por la falta de trabajo. A los gobernantes se les ocurrió llevar bonitos barcos para revivir el lugar, incluso ofreció a los propietarios de los barcos un alquiler para que los mantuvieran limpios y arreglados, la gente empezó a ir a verlos y los bares comenzaron a abrir. Todo el área se transformó en una de las mayores atracciones turísticas que en 1970 fue nombrada Puerto Museo creándose la Sociedad Nyhavn.
Hans Christian Andersen,el famoso escritor danés, vivió en Nyhavn durante 18 años.
En barco por los canales
Tengo el ticket para el paseo en barco por los canales para las 18:00 lo que me deja algo de tiempo para dar una primera vuelta por la famosa Strøget y orientarme entre las calles y toda la zona.
No hay casi nadie en el barco a esta hora, apenas unas 15 personas, por lo que no tengo problema en coger un buen sitio junto a la barandilla para disfrutar bien del recorrido que dura una hora navegando por los numerosos canales, pasando por el magnífico edificio de la ópera hasta llegar a la sirenita para luego continuar por los canales del centro de la ciudad, algunos de ellos muy estrechos. Varios puentes por los que pasa el barco son tan sumamente bajitos que hay que agacharse para evitar un posible golpe en la cabeza.
Me gustó mucho el paseo, es muy agradable, me alegro de haberlo hecho.
Compré el ticket en Get Your Guide Copenhague: Paseo en barco por el canal con guía
Daré un paseo por las calles circundantes a Nyhavn. Girando por el llamativo edificio amarillo que hace esquina y con Nyhavn 17 en su fachada, voy por la calle Lille Strandstræde hasta una zona ajardinada y seguir recto por Amaliegade hasta llegar a la gran plaza redonda en donde se encuentran los palacios de Christian VIII, Federico VIII, Christian IX y Christian VII. Regreso por una de las calles paralelas hasta la plaza Kongens Nytorv.
Es mi primer día en Copenhague y me he levantado sobre las 5:30 de la mañana en Vágar, así que voy a cenar algo y a descansar.
Me siento en la terraza del Nyhavn 41, a degustar un rico pollo con verduras ligeramente picante, tras lo cual me voy a dormir.

Hans Christian Andersen
Su estatua se encuentra bastante cerca del alojamiento, a apenas unos pocos minutos andando. Girando en la calle Niels Brooks Gade, que hace esquina nada más salir del hotel, hasta la gran y ancha avenida H.C. Andersens Blvd, girando a la izquierda en dirección a los jardines Tivoli. La estatua de Hans Christian Andersen está justo al otro lado de la avenida frente a los jardines, casi haciendo esquina con la plaza Radhuspladsen, la plaza del Ayuntamiento.
Uno de los autores más grandes de cuentos infantiles que todos hemos escuchado y leído, se alza en bronce desde 1965, elegantemente sentado con un libro en la mano, su sombrero y su abrigo mirando hacia los jardines que tanto le inspiraron en más de una ocasión.
Una escultura que representa un profundo legado de la literatura y la cultura danesa.


Cruzo la plaza del Ayuntamiento para coger la calle Regnbuepladsen y seguir todo recto hacía el canal por la Vester Voldgade que desemboca en el puente peatonal Lille Langebro que cruzo deteniendome un rato para contemplar el canal. Tras atravesarlo prosigo por Langebrogade y decido optar por otra calle alternativa a la que Google Maps me dice, prefiero ir por Overgaden Oven Vandet una via algo estrecha adoquinada junto al canal pasando por los bonitos edificios hasta girar a la derecha en Bådsmandsstræde y llegar a la ciudad libre de Christiania. Un paseo de una media hora aproximadamente.


Christiania
Un terreno de 34 hectáreas que correspondían al ejercito antes de que fuera Christiani. En 1971 las tropas se dividieron en otros puntos de Copenhague debido a la guerra fría dejando todo el área de Christiania abandonada.
Un grupo de familias que buscaban un modo de vida diferente, auto abasteciéndose , y formando una comuna, decidieron ocupar esa zona. La dividieron en 14 áreas de las que cada miembro o familia se ocupaba de cuidarlas. Los problemas e ideas se exponían en una reunión de todos los que allí vivían.
Tras varios intentos, consiguieron en 1976 que el Gobierno Danés les diera un tratado en el que la comuna no pagaba impuestos, por lo que proclamaron independientes, tal y como se refleja en el cartel de entrada You’re now entering to UE, Estás entrando en la Unión Europea.
Actualmente los impuestos que pagan son unas 1900 coronas (254€) para el mantenimiento de los jardines, limpieza y cableado de calles, y recogida de basuras; además de otro impuesto por la electricidad y el agua. El que continúan sin pagar es el del inmueble debido a que en Christiania las viviendas no se pueden vender ni alquilar.
Desde sus inicios, la comuna acepta la marihuana y el hachís, digamos que aunque no es legal, está permitida.
La había visto en un documental de viajes en toda su época de esplendor, bien cuidada, limpia y llena de arte hippie y urbano, no es muy agradable actualmente pasear por allí por lo que di un breve recorrido y me fui a Strøget y Rundetaarn.
Christiania es como dicen los copenhaguenses, un lugar muy diferente.
Al salir, regreso sobre mis pasos por Overgaden Oven Vandet, y tras pasar el curioso puente circular Snorrebro sigo unos metros y giro a la derecha en la calle Torvegade hasta llegar al canal; cruzo por el puente levadizo Knippelsbro y continuo por Havnegade hasta llegar a Nyhavn; justo enfrente la gran plaza kongens nytorv.
Kongens Nytorv
El corazón de Copenhague, el punto central, el eje de la ciudad, conocida como La nueva plaza del rey.
Una gran plaza circular del siglo XVII con la escultura del Rey Christian V a caballo levantado en 1688 como homenaje al monarca por haber diseñado la plaza. Es la estatua más antigua de Copenhague. En esa época vivian alrededor de la plaza la gente más distinguida. Aún hoy la rodean elegantes edificios como el Teatro Real, el hotel de lujo D’Angleterre, y el Palacio de Charlottenborg , construido como residencia para el Conde de Laurvig Ulrik Frederik Gyldenløve que además fue el principal general en Noruega durante la Guerra Escanesa ( las guerrasdel norte), actualmente el palacio acoge la galería de arte Kunsthal Charlottenborg.
El quiosco y cabina de teléfono que hay en una de las esquinas de la plaza data de 1913, hoy es una cómoda cafetería con terraza.
Kongens Nytorv, es el punto perfecto para iniciar un recorrido a pie o en bici por Copenhague.
La paralela al lujoso hotel es la popular Strøget.
Strøget
Desde Kongens Nytorv en algo más de un kilómetro hasta la Plaza del Ayuntamiento, la convierten en una de las calles peatonales más largas de Europa. Llena de tiendas, restaurantes y cafés.
Prada, Luis Vuitton, Gucci, Max Mara, Royal Copenhaguen (porcelana danesa) , y otras grandes marcas con tiendas espectaculares, joyerías que lucen sus impresionantes alhajas en los escaparates, unos metros más y hacen su aparición otras más asequibles como Zara y H&M entre otras , además de varias tiendas de souvenirs.
Llego a la plaza Amagertorv con Storkespringvandet, la Fuente de la cigüeña, la más famosa de Dinamarca. Fue un regalo para Federico VIII y la princesa Luisa por sus bodas de plata en 1894.
Existe la tradición danesa de que las matronas que terminan su graduación y actualmente los estudiantes que terminan sus estudios, de bailar alrededor de la fuente que representa a 3 cigüeñas a punto de partir hacia su destino.
Antes de la década de los 50, Strøget era una avenida atestada de tráfico, debido a los días de Navidad, el Ayuntamiento decidió cerrar la calle para permitir a la gente pasear con tranquilidad y poder comprar en sus tiendas, algo que se fue repitiendo hasta 1962, debido al éxito entre la población decidieron cerrarla permanentemente y hacerla peatonal.



En la plaza, junto a la fuente llena de buen ambiente, decido girar por una de sus calles laterales, una torre de ladrillo rojo oscuro con un reloj justo debajo de la verde cúpula llama mi atención, resulta que es Helligåndskirken ( la iglesia del Espíritu Santo) una de las iglesias más antiguas de Copenhague. Un monasterio franciscano fundado en 1238, una parte esencial de la vida de la ciudad en esa época y durante los 250 años siguientes.
En 1926, el obispo de Roskilde, lo transformó en un hospital ; y en 1469, el rey Christian I volvió a transformar el hospital en abadia. En su viaje a Roma en 1474, el papa Sixto IV lo reconoció como institución de la Orden del Espíritu Santo. Se convirtió en iglesia tras la Reforma Protestante.
En el gran incendio de Copenhague de 1728 que duró cerca de tres días, Helligåndskirken se quemó prácticamente por completo.
La torre Redonda está muy cerca, y tiene que ser espectacular disfrutar de las vistas desde lo alto de toda la zona, así allá voy.
Con el mapa en la mano me sitúo, solo he de volver a la plaza de la fuente de las cigüeñas y seguir recto por Kobmagergade , observo que algunos daneses y danesas me hacen una ligera sonrisa al cruzarse conmigo mientras voy caminando y mirando entusiasmada la ciudad, es su filosofía, es el Hyyge.
Rundetaarn ,la Torre Redonda
Afortunadamente no hay mucha cola, la entrada son 40dkk, unos 5€.
El empinado suelo de piedra va girando en pendiente alrededor del hueco de la torre en 7 vueltas y media hasta llegar arriba. A medio camino esta la biblioteca donde suelen representar conciertos y eventos. Hay una zona adecuada de souvenirs y café. En sus inicios esta sala fue creada para la colección de libros de la Universidad, en los cuales surgió el Museo Nacional a principios del siglo XIX; la biblioteca estuvo en esta sala unos 200 años, hasta 1861 que tuvo que ser trasladada por falta de espacio.
Girando una curva más y justo encima de la biblioteca, el Ringerloft ( desván o buhardilla) donde hacían sonar las campanas de la iglesia Trinitatis del siglo XVII que se encuentra junto a la Torre, o más bien pegada a esta.
Una curva más del Sneglegangen ( paseo de caracol ) y encima de uno de los arcos el bonito planetario que muestra la posición de los planetas, me quedo un rato observando fascinada todo el mecanismo, construido por el astrónomo danés Ole Rømer.
Por una estrecha escalera salgo a la vista de 360 grados de toda Copenhague, que si desde el suelo es bonita, desde lo alto aún lo es más. Me encantan los edificios y las casas con el tejado rojo y las ventanas de las habitaciones abuhardilladas.
En el centro y en lo alto, la cúpula verde en la cual se encuentra el observatorio mas antiguo de Europa, todavía en funcionamiento. Construido para los astrónomos de la Universidad por el rey Christian IV y convirtiéndose en el punto de inicio de las mediciones meteorológicas. El que se ve actualmente data de 1929.
El 7 de julio de 1637, se puso la primera piedra de la Torre y tras 5 años quedó terminada, con unos 35 metros de alto y 18 de diámetro.
El entusiasta rey Christian IV alzó los muros en redondo en amarillo y rojo, los colores de la realeza de esa época, y diseñó el dorado acertijo de la fachada; con palabras en latín doctrinamet dirige, יהוה (YHWH) las cuatro letras hebreas del Tetragrámaton usadas en las escrituras hebreas bíblicas; y los símbolos de la espada, corona y corazón.
Envía justicia y sabiduría, Señor, al corazón de Christian IV, coronado rey.
El incendio de 1728, causó grandes daños en la Torre y hubo reconstruir prácticamente toda la estructura del tejado.
Además de los sitios a visitar, me gusta informarme de la historia de la ciudad o del lugar al que viajo; había leído que los parques verdes de Copenhague están construidos en la línea de las antiguas fortificaciones que protegieron la ciudad hasta 1850, una de sus características es que todos tienen un lago que antaño era el foso de la fortaleza. Uno de los más bonitos y el que más cerca queda de donde estoy es Ørstedparken , a donde me dirigo nada más bajar de Rundetaarn.

Me situo con el mapa hacía Købmagegarde, la dirección que he de tomar. Cruzo Kultorvet y continuo recto, llego a una gran plaza con una fuente circular de la que salen unos pequeños chorros y cuyo nombre es el mencionado, plaza Kultorvet; que significa plaza del carbón debido a que antiguamente la gente compraba el carbón para las estufas y los hornos en esta plaza ahora llena de tiendas, restaurantes, puestos de flores y bonitos cafés. Fue creada después del incendio de 1728.
Sigo recto en la misma dirección por la calle Frederiksborggade hasta la avenida Nørre Voldgade giro a la izquierda y solo he de caminar unos metros, ya veo el hermoso parque.
Østedparken
Exquisitamente bien cuidado y limpio doy un paseo recorriéndolo por el camino de fina tierra que rodea todo el parque. Las pequeñas colinas cubiertas de un verde césped fueron antaño los bastiones de la fortificación. Entre los árboles veo el puente de hierro que en la demolición de la Puerta Norte de la Ciudad salvaba el hueco creado por esta, 1857.
Hay varias esculturas repartidas por el parque, entre ellas el monumento a Hans Christian Ørsted el físico y químico que descubrió que las corrientes eléctricas eran campos magnéticos, conocido como la ley de Ørsted. Paso junto al pequeño y alegre café, varias personas disfrutan de un té o de un buen capuchino y algún dulce. En la parte de enfrente del lago varias personas se juntan en el césped sentadas sobre el mismo en mantas, parece que van a dar un concierto o algo similar. Me siento un rato en una de las colinas, no tengo manta pero servirá una camiseta que llevo en la mochila, está un poco húmedo el césped, llovió la pasada noche.
No sé bien el tiempo que ha pasado, pero tengo un buen tramo caminando hasta el hotel y quiero cenar en un sitio al que antes le he echado el ojo, así que me dispongo a regresar hacía el centro.
Ya había visto al pasar esta mañana un grupo de tarimas de madera sobre el agua del canal con mesas y sillones accesibles desde la terraza del Bar Kayak, justo al lado del puente levadizo Knippelsbro. Con un bonito interior en donde pido un plato de Fish and Chips, una copa de vino y me salgo a disfrutarlo a la acogedora terraza.
Mañana iré a ver la famosísima Little Mermaid o Sirenita, subiré a la Torre del Palacio de Christiansborg y ya veré que más.
La Sirenita, The Little Mermaid
Mientras desayuno miro el mapa y google maps para ver cómo llegar a la Sirenita que se encuentra en la bahía del puerto, sobre unas cuantas rocas en el gélido mar Báltico, mmm tengo un paseo de 3,5 kilómetros hasta allí.
Cuando estoy en una visitando una ciudad me gusta ir caminando a todas partes siempre que sea posible.
Me pongo en marcha hacía la popular escultura de bronce del danés Edvard Eriksen. Pasando junto al Bar Kayak, tengo la suerte de ver el puente levadizo en todo su esplendor abriéndose y dando paso a un barco de paseo para turistas.
Prosigo junto al canal hasta llegar a la Fuente de la Diosa Gefion. Cuenta la leyenda que Gylfi, un rey sueco, le prometió a Gefion todo el territorio que pudiera arar en una sola noche, Gefion transformó a sus cuatro hijos en unos gigantescos bueyes que labraron un buen trozo de tierra creando Selandia, la actual Copenhague, y formando el lago Vänern de Suecia. Observo la fuerza de la escultura de la fuente con la hermosa Gefion y sus cuatro bueyes en una representación simbólica de creación y fuerza de la naturaleza. La fuente conecta con el paseo Langelinie en el cual, al final del mismo, se encuentra la Sirenita.


El icono de metro y medio de Copenhague y una de las atracciones turísticas de la ciudad desde el 23 de agosto 1913, día en que fue colocada e inaugurada. La escultura la encargó el fundador e hijo de Carlsberg, Carl Jacobsen, que quería homenajear a la estrella y bailarina danesa Ellen Price, que obtuvo su fama en la representación del ballet del cuento de Hans Christian Andersen que escribió en 1837, La Sirenita. Eriksen, el escultor, tuvo que utilizar como modelo a su esposa ya que la bailarina se negó a posar desnuda, sin embargo, la cabeza y el rostro si son los de Ellen Price.

Tras las típicas fotos de rigor acompañadas por una ligera lluvia, me dirijo a la Torre del Palacio de Christiansborg.
En el islote de Slotsholmen, a una media hora de camino de la Sirenita.
Torre del palacio de Christiansborg
El Palacio de Christiansborg, punto de reunión de los poderes supremos: judicial, legislativo y ejecutivo.
Todo empezó en 1167, cuando levantaron el castillo de Absalón, el cual fue destruido en 1369 por la Liga Hanseática. Sobre sus ruinas construyeron a mediados del siglo XIV el Palacio Real, siendo la residencia para la realeza danesa en los años 1536-1731. Después de que dos incendios destruyeran el palacio, entre 1907 y 1928, lo reconstruyeron inspirándose en el estilo rococó y la arquitectura neoclásica.
Una de las mejores y más importantes colecciones de libros se encuentra en el palacio, además de la biblioteca personal Margarita II.
Se le llama Christiansborg como metonimia del sistema político danés, también se le designa coloquialmente Rigsborgen , el castillo del reino, hasta se le ha dado el diminutivo de Borgen, el castillo.
Actualmente, es la sede del parlamento danés, y oficina del primer ministro de Dinamarca.
La Torre del Palacio es la más alta de Copenhague, con más de 106 metros de altura, dispone de la vista más espectacular de toda la ciudad en un mirador de 360 grados al que se llega en un cómodo ascensor hasta un primer piso en el que hay un elegante y carísimo restaurante llamado Tårnet además de los baños. Otro ascensor me lleva a la parte superior en la que unas grandes esculturas que representan a seis atlantes, sostienen en sus hombros el Arco de la Sala de los Alabarderos, es decir, la entrada de la Reina al Palacio. Un par de maquetas de arquitectónicas en madera muestran el modelo original que utilizaron en la reconstrucción sobre las ruinas del segundo palacio ( 1906-1917), que se perdió en un incendio en 1884. El interior de la torre, antaño era un almacén.
Desde luego las vistas son asombrosas, es una ciudad muy bonita.
La entrada es gratuita.
A lo lejos veo el edificio de la ópera, me acercaré a verlo.
La ópera de Copenhague
Cruzando el puente peatonal y de ciclistas Inderhavnsbroen próximo a Nyhavn, paso por enfrente del Broens Street Food al que luego iré, giro a la derecha en el Butterfly Way Bridge, otro puente, y continuo recto por Takkelloftvej hasta cruzar por otro pequeño puente al Operaparken el bonito parque de la Ópera hoy lleno de buen ambiente, jóvenes y menos jóvenes se agrupan en torno a la barra de la cafetería a pedir lo que desean tomar y sentarse en un buen sillón en la amplia terraza o en un rincón del interior. Decido hacer lo mismo y pido un capuchino, me siento en el exterior, el sol ha salido y no hace viento, disfrutaré, descansaré un rato viendo la ajetreada vida del canal, y saborearé el capuchino que nada tiene que envidiar a los que saboree el año pasado en la Toscana.
El edificio de la ópera esta considerado como uno los teatros más modernos y una de las óperas más caras del mundo.
Dentro unas pocas horas sale mi avión de regreso a casa, pero aún me queda tiempo para ir al cercano y popular Broens, junto al puente peatonal Inderhavnsbroen.
El Broens
Un lugar muy popular en Copenhague en donde degustar comida callejera de nivel con unas bonitas vistas al canal.
En Broens Street Food hay todo tipo de puestos de comida, incluso vegetariana, así como de cerveza, vinos y café.
District Tonkin( comida de Vietman), Crêpes à la Cart, Gasoline Grill la hamburguesa perfecta, Strangas Greek Food ( comida griega), Mochi Time ( pasteles japoneses), Pasta La Pasta( italiano), Fuego ( maestros de la parrilla),
Østersbuddet (especialidad en ostras), Hooked ( marisco y vegetariano) , Kejser Sausage, ( salchichas de Öxneholm a la parrilla ), Buka (rollos de canela y croissants), Phago ( cocina Mediterránea) , Rørt ( tipo tostas con todo clase de aderezos), Haddock’s ( marisco orgánico), Hija de Sanchez ( tacos y guarniciones México).
No había demasiada gente asi que pude echar un vistazo de los puestos y decidir que tomar, no me gusta comer mucho si he de coger un vuelo dentro de poco por lo que me decidí por el Hooked, aunque no pude resistir la tentación de probar una Crêpe. Me senté lo más cerca que pude del canal y disfruté de la comida.
El Broens está inspirado en el mercado de alimentos de la plaza del comercio de Groenlandia, punto al que llegaban los comerciantes de Islandia, Dinamarca y las Islas Feroe.



Caminando hacía el hotel a recoger la maleta me voy despidiendo de la bella Copenhague, de su gente y de la cordial acogida que se siente en la ciudad.
Hygge, la filosofía de vida danesa

Una taza de buen chocolate caliente, un café o té, escuchar el sonido de la suave lluvia, acurrucarse junto a un fuego los días del frío y gélido invierno acompañados de alguna vela aromática, salir a caminar en los soleados días, pasar un buen rato con los amigos y la familia, saborear un buen plato, disfrutar de las cosas cotidianas que ofrece el día a día, llevar una vida tranquila, es la filosofía danesa, es el Hygge. Esa amable sonrisa junto a la mirada que suelen hacer los daneses y danesas a los viajeros que visitan su ciudad, su país, es de acogimiento, es como una bienvenida.
La palabra Hygge viene del antiguo noruego, significa bienestar, tranquilidad, acogedor… Sobre todo en los meses de invierno en los que los días son muy cortos y las noches muy largas, es cuando más presente esta su filosofía. Un punto importante es la acogedora y cálida iluminación que suelen tener para dar más ambiente hogareño, suelen usar mucho las velas, de hecho son los mayores consumidores de velas del mundo.
3 Consejos para caminar por Copenhague
- Prácticamente el 90% de las calles de Copenhague son adoquinadas por lo que un buen calzado cómodo para callejear es indispensable.
- Camina siempre fuera del carril bici y no te cruces por delante de ningún ciclista.
- Nunca cruces un paso de peatones con el semáforo en rojo aunque veas que no viene ningún vehículo, si te ve la policía son 100€ de multa.
Mapas de Copenhague
Excursiones con Get Your Guide

Paseo en barco por los canales con Get Your Guide























































¡Qué artículo tan inspirador y detallado sobre Copenhague! La forma en que resaltas la esencia de la ciudad, combinando modernidad y tranquilidad, es verdaderamente cautivadora. Tu descripción de una ciudad cosmopolita, moderna y tranquila, repleta de bicicletas, invita a cualquiera a descubrir sus encantos.
Además, al destacar la filosofía de vida danesa, que busca el bienestar en las pequeñas cosas, proporcionas una perspectiva única que enriquece la experiencia del viajero. Este enfoque no solo ayuda a planificar mejor el viaje, sino que también permite apreciar más profundamente la cultura local.
Sin duda, tu artículo es una guía estupendo para quienes desean sumergirse en la auténtica atmósfera de Copenhague y disfrutar de todo lo que la ciudad tiene para ofrecer. Gracias por compartir tus experiencias y conocimientos de manera tan apasionada y útil.
Muchísimas gracias Héctor, me alegra mucho que te haya gustado e inspirado el artículo. Un saludo
Es un placer leer este artículo. No le falta detalle y es tan completo que tengo la sensación de estar yo haciendo ese recorrido.
Un artículo completísimo para conocer Copenhague. Está muy bien explicado para hacer rutas y los mapas ayudan a situarse. Las distancias se ven largas, ¿no?
Hola MªJosé, si, las distancias son un poquito largas, porque aunque te alojes cerca del centro, hay distancia de unos lugares a otros, pero caminar por Copenhague es precioso, también puedes alquilar bici, en cualquier caso, el calzado adecuado es imprescindible.
Lo de Christiania en Copenhague tiene que ser algo super curioso de ver. He oído tanto hablar de ese sitio que tengo muchas ganas de conocerlo. Genial toda la información!!
completísima información y bellísima ciudad muchas gracias
Christiania es un lugar totalmente a parte de lo que hayas visto en ciudades como Copenhague , es muy interesante, pero como dicen allí, es un lugar muy diferente
Que bonita es Copenhague, el artículo es impresionante, una guía que nos guardamos para cuando visitemos la ciudad en el futuro. Gracias!!
Hola amigos, me alegra que os haya gustado
un saludo
Un posteo muy completo sobre la capital de Dinamarca, una ciudad interesante de todo punto de vista ¡Gracias por la info! Saludos
Fijáte que tengo Copenhague en mente desde hace unos eses y tu post me viene genial! Nos has dejado una guía supercompleta!! Me apunto lo de los semáforos, aunque si vamos nos dejaremos llevar por la calma y es espíritu de la ciudad de H. C. Andersen 😉
Hola amigos, os encantará Copenhague, es una ciudad preciosa y muy acogedora. Recordar un buen calzado es imprescindible
Un saludo
Pero que maravilla de guía y sin duda la capital danesa me fascina con su mezcla de coloridas calles, como Nyhavn, y su espíritu sostenible reflejado en bicicletas, gastronomía local y amplios espacios verdes. Desde el encanto bohemio de Vesterbro hasta la magia de Tivoli Gardens al atardecer, Copenhague es un destino que combina autenticidad con un toque de sofisticación. Gracias por compartirlo.
Hola Alvientooo me alegra mucho que te haya gustado, la verdad es que es una ciudad llena de encanto, no te cansas de caminar por sus calles
Un saludo
Pero que maravilla de guía y sin duda la capital danesa me fascina con su mezcla de coloridas calles, como Nyhavn, y su espíritu sostenible reflejado en bicicletas, gastronomía local y amplios espacios verdes. Desde el encanto bohemio de Vesterbro hasta la magia de Tivoli Gardens al atardecer, Copenhague es un destino que combina autenticidad con un toque de sofisticación. Gracias por compartirlo
¡¡Hoooliiis!! Estuve hace muchos años en Copenhague a finales de febrero principios de marzo. Recuerdo que me llamó mucho la atención la luz que había. Era un sol “raro” y más raro fue cuando me di cuenta que no había atardecer. Se pasaba del día a la noche del tirón. La ciudad me encantó. Tengo que volver.
Copenhague es una maravilla, nos encanta la forma de vida de la ciudad y los canales son una pasada. Saludos!